Inversor obteniendo la green card en Estados Unidos mediante el programa EB-5

EB-5: la visa de inversión que permite obtener la green card en Estados Unidos

August 14, 202614 min read

Inversión, Inmigración USA, EB-5

EB-5: la visa de inversión que permite obtener la green card en Estados Unidos

El programa EB-5 ofrece a inversores extranjeros una vía directa hacia la residencia permanente en Estados Unidos mediante inversión en proyectos que generen empleo americano.

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Invertir para vivir en Estados Unidos

La vía EB-5 hacia la residencia permanente mediante creación de empleo

Para quienes disponen de capital y buscan establecerse de forma estable en Estados Unidos, la EB-5 visa se ha consolidado como una de las rutas más directas hacia la residencia permanente USA por inversión. A diferencia de otras opciones, no exige patrocinio de un empleador estadounidense ni depender de un sorteo como el de la Lotería de Visas de Diversidad. El inversor, junto con su cónyuge e hijos solteros menores de 21 años, puede obtener la green card a cambio de una inversión cualificada en proyectos que generen empleo para trabajadores estadounidenses.

Qué es el programa EB-5

El programa EB-5 pertenece a la categoría de visados basados en empleo de Estados Unidos, concretamente la Employment-Based Fifth Preference (EB-5). Se trata de una visa de inmigrante, es decir, diseñada desde su origen para conducir a la obtención de la green card y, eventualmente, a la ciudadanía estadounidense si el inversor así lo desea y cumple los requisitos de naturalización con el tiempo.

El Congreso de Estados Unidos creó el programa EB-5 en 1990 con un objetivo doble: atraer capital extranjero y fomentar la creación de empleo en el país. A cambio de una inversión mínima en un negocio nuevo o en la ampliación de uno existente, y siempre que se generen al menos 10 empleos a tiempo completo para trabajadores estadounidenses, el inversor puede solicitar la residencia permanente para sí mismo y su familia directa.

A diferencia de otras categorías de inmigración basadas en empleo, en EB-5 el propio inversor es quien “patrocina” su proceso a través de la inversión. No se requiere una oferta de trabajo previa, ni demostrar habilidades extraordinarias, ni acreditar un historial académico específico. El foco se sitúa en el origen legítimo del capital, el cumplimiento de los requisitos de inversión y la creación de empleo real en la economía estadounidense.

Los requisitos de inversión en 2026

Tras la aprobación de la EB-5 Reform and Integrity Act en 2022, los requisitos de capital se actualizaron y se mantienen vigentes, al menos, hasta el 31 de diciembre de 2026. Para peticiones presentadas en este periodo, los importes mínimos son los siguientes, según la normativa actual de USCIS y las guías oficiales:

  • 1.050.000 USD para proyectos estándar que no se encuentren en un área designada como Targeted Employment Area (TEA).
  • 800.000 USD para proyectos situados en una TEA o proyectos de infraestructura, generalmente zonas rurales o áreas con tasas de desempleo elevadas, donde el gobierno busca incentivar la inversión y la creación de empleo.

Es importante subrayar que la inversión debe estar “at risk”, es decir, sujeta a riesgo comercial real. No puede tratarse de un simple depósito garantizado o de una compra de activos sin riesgo de pérdida. La filosofía del programa es que el capital contribuya de forma genuina a la actividad económica estadounidense y asuma el riesgo empresarial inherente a cualquier proyecto de inversión.

Además del importe mínimo, el requisito central del programa es la creación de al menos 10 empleos a tiempo completo por cada inversor EB-5. Estos puestos deben ser para trabajadores estadounidenses o residentes permanentes autorizados, no para el propio inversor ni su familia. En inversiones directas, los empleos deben ser empleos directos en la empresa del inversor. En el caso de proyectos de centros regionales, se pueden contabilizar también empleos indirectos e inducidos, calculados mediante modelos económicos aprobados.

Dos vías de inversión: directa y a través de centros regionales

El programa EB-5 ofrece dos grandes modalidades de inversión, con perfiles de riesgo, nivel de implicación y requisitos de gestión distintos. Elegir entre una u otra es una de las decisiones estratégicas clave para cualquier inversor interesado en la green card por inversión en USA.

Inversión directa: control empresarial y responsabilidad total

En la inversión directa, el inversor crea o adquiere un negocio propio en Estados Unidos y participa activamente en su gestión. Puede tratarse, por ejemplo, de una franquicia, una empresa industrial, un restaurante o una compañía de servicios. En esta modalidad, el inversor es responsable de:

  • Aportar el capital mínimo requerido (800.000 USD o 1.050.000 USD, según la localización).
  • Diseñar y ejecutar el plan de negocio.
  • Contratar al menos a 10 empleados a tiempo completo directamente en su empresa y mantener esos puestos durante el periodo exigido.

Esta vía suele atraer a perfiles con experiencia empresarial que desean controlar el proyecto y potencialmente obtener un retorno económico más elevado, pero también implica una mayor carga operativa, responsabilidad y riesgo empresarial directo. La prueba de creación de empleo es más estricta, al tratarse de empleos directos que deben figurar en la nómina de la empresa del inversor.

Centros regionales: inversión más pasiva y opción más habitual

La alternativa más habitual hoy en día es invertir a través de un Centro Regional EB-5. Los centros regionales son entidades autorizadas por el gobierno estadounidense para agrupar capital de múltiples inversores EB-5 y canalizarlo hacia proyectos de mayor envergadura, a menudo en sectores como el inmobiliario, infraestructuras, hoteles u otros desarrollos intensivos en empleo.

  • El inversor aporta el capital mínimo (habitualmente 800.000 USD en proyectos TEA) a un vehículo de inversión gestionado por el centro regional.
  • No participa en la gestión diaria del proyecto; su rol es esencialmente el de inversor pasivo.
  • La creación de empleo puede contabilizar empleos directos, indirectos e inducidos, calculados mediante modelos económicos, lo que facilita alcanzar el umbral de 10 empleos por inversor.

Esta vía es la preferida por muchos inversores internacionales, incluidos los europeos, porque reduce la carga de gestión empresarial y permite apoyarse en equipos profesionales con experiencia en el programa. No obstante, la elección del centro regional y del proyecto concreto es crítica: existen diferencias significativas en términos de estructura financiera, garantías, historial de aprobaciones y devoluciones de capital, así como en el grado de transparencia y gobernanza.

Proyecto inmobiliario en desarrollo apto para inversión EB-5

Muchos proyectos EB-5 canalizan el capital a desarrollos inmobiliarios que generan empleo masivo.

El proceso paso a paso del programa EB-5

Aunque cada caso tiene particularidades, el EB-5 proceso sigue una secuencia general bien definida. A grandes rasgos, el camino desde la inversión hasta la green card permanente incluye las siguientes etapas:

  1. Selección del proyecto y estructuración de la inversión. El inversor analiza distintas oportunidades (directas o de centro regional), revisa documentación financiera y legal, y prepara la transferencia del capital, que debe quedar comprometido de forma “at risk”.
  2. Presentación del formulario I-526E. A través de un abogado de inmigración, se presenta ante USCIS la petición de inversor EB-5 (I-526 o I-526E para centros regionales), demostrando el origen legítimo de los fondos, el plan de negocio y el cumplimiento de los requisitos de inversión y creación de empleo.
  3. Obtención del visado o ajuste de estatus. Una vez aprobada la petición I-526E, si el inversor reside fuera de Estados Unidos, tramita el visado de inmigrante en el consulado correspondiente. Si ya se encuentra legalmente en el país, puede solicitar el adjustment of status a residente permanente condicional.
  4. Green card condicional de dos años. El inversor y su familia obtienen una residencia permanente condicional válida por dos años. Durante este periodo, el proyecto debe avanzar y generarse el empleo comprometido.
  5. Presentación del formulario I-829. En los 90 días previos al segundo aniversario de la green card condicional, se presenta la petición I-829 para eliminar las condiciones, aportando pruebas de que la inversión se mantuvo “at risk” y se crearon al menos 10 empleos cualificados.
  6. Green card permanente. Si USCIS aprueba el I-829, se eliminan las condiciones y el inversor pasa a ser residente permanente legal sin condiciones, con una green card renovable cada 10 años y libertad para vivir, trabajar y estudiar en cualquier estado del país.

En la práctica, el proceso completo puede extenderse entre 3 y 7 años o más, dependiendo de los tiempos de tramitación de USCIS, la carga de trabajo consular y la categoría de visados disponible para cada país. Para inversores españoles, a día de hoy no existe un backlog significativo, lo que se traduce en plazos generalmente más previsibles que para nacionales de países con alta demanda, como China o India en determinadas subcategorías.

Riesgos a considerar antes de invertir por EB-5

Aunque el programa EB-5 puede ser una herramienta poderosa para lograr la residencia permanente USA por inversión, es fundamental entender que no se trata de un producto garantizado. La inversión debe estar, por definición, en riesgo, y eso implica la posibilidad real de pérdida parcial o total del capital. Además, la obtención de la green card depende de que el proyecto cumpla con la creación de empleo y otros requisitos regulatorios, no solo de que el inversor haya aportado el dinero.

  • Riesgo financiero. Como en cualquier inversión empresarial, existen riesgos de mercado, de ejecución del proyecto, de financiación complementaria o de cambios regulatorios que pueden afectar a la rentabilidad e incluso a la devolución del capital.
  • Riesgo migratorio. Si el proyecto no crea suficientes empleos, si USCIS cuestiona el origen de los fondos o si se producen incumplimientos por parte del promotor o del centro regional, la petición migratoria podría ser denegada o retrasada, comprometiendo el objetivo de obtener la green card.
  • Debida diligencia en centros regionales. La calidad y solvencia del centro regional y del proyecto son determinantes. Es esencial revisar el historial de aprobaciones I-526 e I-829, la experiencia del equipo gestor, la estructura de garantías y el alineamiento de intereses entre promotores e inversores.
  • Costes adicionales significativos. Más allá de los 800.000–1.050.000 USD de inversión, hay que contemplar honorarios legales de inmigración y, en su caso, mercantiles, tasas administrativas del proyecto o centro regional, comisiones de intermediación, tarifas consulares y tasas de USCIS, que pueden ascender a decenas de miles de dólares adicionales.

EB-5 frente a la visa E-2: diferencias clave

Para muchos inversores españoles, la comparación natural es entre el programa EB-5 y la visa E-2 de inversionista por tratado. Ambas permiten residir en Estados Unidos mediante inversión, pero su naturaleza jurídica y sus implicaciones a largo plazo son muy distintas.

  • Naturaleza migratoria. La visa E-2 es una visa de no inmigrante; no conduce por sí misma a la green card y requiere mantener la intención de regresar al país de origen en teoría. La EB-5, en cambio, es una visa de inmigrante diseñada para obtener la residencia permanente.
  • Requisitos de nacionalidad. La E-2 solo está disponible para nacionales de países que tienen un tratado específico con Estados Unidos. España es uno de esos países, lo que hace la E-2 accesible para ciudadanos españoles. La EB-5, por su parte, está abierta a todas las nacionalidades, sin requisito de tratado.
  • Importe de inversión. La E-2 no fija un mínimo numérico legal, pero en la práctica se exigen inversiones “sustanciales”, a menudo muy inferiores a las de EB-5. La EB-5 requiere cuantías altas y claramente definidas: 800.000 o 1.050.000 USD, según el tipo de proyecto y localización.
  • Duración y estabilidad. La E-2 se concede por periodos renovables mientras el negocio siga operativo y cumpla criterios de viabilidad y empleo, pero no ofrece una vía automática a la residencia permanente. La EB-5, una vez superadas las fases condicionales, otorga una green card permanente, independiente de la continuidad del negocio a largo plazo (más allá del periodo requerido por el programa).

En resumen, la E-2 puede ser una opción más flexible y de menor inversión inicial para quienes priorizan la movilidad y la gestión activa de un negocio, mientras que la EB-5 está orientada a perfiles con mayor capacidad patrimonial que buscan una solución definitiva de residencia para ellos y su familia en Estados Unidos.

EB-5 para el inversor español: oportunidades y particularidades

Para un inversor con pasaporte español, el contexto actual del programa EB-5 presenta varios elementos favorables. En primer lugar, España no se encuentra entre los países con acumulación significativa de solicitudes ni con límites anuales saturados, lo que reduce el riesgo de esperas adicionales por motivos de cuota de país. Esto se traduce en una tramitación más lineal, condicionada principalmente por los tiempos generales de USCIS y de los consulados, pero no por retrocesos en el boletín de visados.

En segundo lugar, el marco actual mantiene los importes de inversión en 800.000–1.050.000 USD al menos hasta finales de 2026, con un mecanismo de ajuste por inflación previsto a partir de 2027. Esto significa que quienes formalicen su inversión y presenten su petición antes de determinadas fechas clave pueden “congelar” las condiciones actuales, incluso si en el futuro se incrementan los mínimos exigidos. Diversas fuentes especializadas apuntan a la importancia del periodo previo al 30 de septiembre de 2026 para beneficiarse de ciertas disposiciones de protección (“grandfathering”) en el contexto del programa de centros regionales.

No obstante, más allá de los importes, el reto práctico para el inversor español suele residir en la documentación del origen lícito de los fondos. USCIS exige demostrar con detalle cómo se generó el capital invertido: ahorros acumulados, venta de empresas o inmuebles, dividendos, herencias, donaciones, bonus, etc. En el caso de patrimonios empresariales complejos, estructuras societarias internacionales o transmisiones entre familiares, la recopilación de contratos, escrituras, declaraciones de la renta y justificantes bancarios puede requerir una planificación extensa y coordinación entre asesores en España y en Estados Unidos.

Por ello, para un inversor español con alto patrimonio interesado en la EB-5 España, suele ser recomendable iniciar el análisis con varios meses de antelación, tanto para definir la estrategia migratoria (EB-5, E-2 u otras alternativas) como para preparar la estructura de inversión y la narrativa documental del origen de fondos de forma sólida y coherente con los estándares de USCIS.

Conclusión: una vía potente, pero compleja y exigente

El programa EB-5 se ha consolidado como una de las herramientas más directas para obtener la green card por inversión en Estados Unidos. Ofrece una combinación singular: residencia permanente para el inversor y su familia, libertad geográfica dentro del país y, potencialmente, participación en proyectos empresariales de alto nivel. Sin embargo, esa potencia viene acompañada de una alta exigencia económica, complejidad regulatoria y riesgos tanto financieros como migratorios que no deben subestimarse.

En la práctica, la EB-5 suele ser adecuada para individuos de alto patrimonio con un objetivo claro de residencia a largo plazo en Estados Unidos, dispuestos a inmovilizar un capital relevante durante varios años y a asumir el riesgo inherente a la inversión. Para este perfil, y con una selección rigurosa del proyecto, un equipo de asesores experimentados y una planificación fiscal y patrimonial adecuada, la EB-5 puede convertirse en una pieza clave dentro de una estrategia global de movilidad internacional y protección de la familia.

Preguntas frecuentes sobre el programa EB-5

1. ¿Puedo recuperar mi inversión EB-5 una vez obtenida la green card?

La normativa exige que el capital permanezca “at risk” durante un periodo mínimo, vinculado al ciclo del proyecto y a los plazos de adjudicación de la green card condicional y la aprobación del I-829. Una vez cumplidos esos requisitos y según lo previsto en la documentación del proyecto, es posible que el capital sea reembolsado total o parcialmente. Sin embargo, no existe garantía legal de devolución: todo dependerá del éxito económico y financiero del proyecto concreto, así como de la estructura pactada con el promotor o centro regional.

2. ¿Mis hijos pueden estudiar y trabajar en Estados Unidos con EB-5?

Sí. Los hijos solteros menores de 21 años incluidos como dependientes en la petición EB-5 obtienen, junto con el inversor principal y su cónyuge, la residencia permanente condicional y, posteriormente, la green card permanente si el proceso tiene éxito. Como residentes permanentes, pueden estudiar en colegios y universidades estadounidenses, acceder a matrículas reducidas de residente en muchos estados y trabajar sin restricciones adicionales, sin necesidad de visados de estudiante o permisos de trabajo específicos.

3. ¿Es mejor la inversión directa o a través de un centro regional?

No existe una respuesta única; depende del perfil del inversor. La inversión directa suele ser más adecuada para quienes desean controlar un negocio propio y tienen experiencia operativa en el sector, asumiendo una mayor responsabilidad en la creación de empleo directo. La inversión a través de un centro regional es, en general, más pasiva y permite diversificar el riesgo en proyectos de mayor tamaño, además de facilitar la acreditación de empleos mediante modelos económicos. Para muchos inversores internacionales, esta segunda vía resulta más práctica, pero exige una debida diligencia exhaustiva sobre el centro y el proyecto elegido.

4. ¿Qué ocurre si cambian las normas de EB-5 durante mi proceso?

En los últimos años se han introducido reformas relevantes en el programa EB-5, incluyendo nuevos requisitos de integridad y ajustes en los importes de inversión. Determinadas disposiciones de la legislación actual ofrecen protección o “grandfathering” a quienes presentan su petición dentro de plazos concretos, de forma que sus casos sigan rigiéndose por las normas vigentes en el momento de la presentación, incluso si posteriormente se modifican. No obstante, el alcance exacto de esa protección y su interacción con futuras reformas requiere un análisis individualizado con un abogado de inmigración actualizado en las últimas novedades normativas.

5. ¿Puedo combinar EB-5 con otras estrategias de visado, como la E-2?

En algunos casos, sí. Hay inversores que utilizan una visa E-2 para establecerse en Estados Unidos de forma más rápida, gestionar un negocio y familiarizarse con el mercado, mientras preparan en paralelo una estrategia de EB-5 visa para obtener la residencia permanente. Sin embargo, la compatibilidad de ambas vías, la planificación fiscal internacional y la coordinación de plazos deben analizarse cuidadosamente con asesores especializados, para evitar conflictos de intención migratoria y optimizar la estructura patrimonial y societaria.

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Raúl Mata

Raúl Mata

Amigo de empresarios y compañero de viaje

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